Atalaya lleva “El rey se muere”, de Eugène Ionesco, a la Real Fábrica de Artillería
La Real Fábrica de Artillería de Sevilla acoge en enero El rey se muere, una de las obras más emblemáticas del teatro del absurdo, escrita por el dramaturgo rumano-francés Eugène Ionesco.
Escrita en 1962, la pieza relata la agonía del rey Berenguer, un monarca autoritario condenado a morir antes de que finalice la función. A partir de ese anuncio, su poder, su mundo y su identidad se desintegran progresivamente. La obra funciona como una alegoría sobre la decadencia humana, el colapso social y la incapacidad colectiva para escuchar las advertencias de la naturaleza, un mensaje de plena vigencia en el contexto actual.

Un montaje respaldado por la crítica
El espectáculo, dirigido por Sario Téllez y Ricardo Iniesta, ha recibido una excelente acogida crítica tras su paso por el Teatro Alhambra.
Diario de Sevilla destaca la potencia del montaje y su diálogo con el espacio industrial de la Fábrica de Artillería, subrayando la capacidad de Atalaya para transformar el lugar en un potente marco simbólico para la tragedia
Desde Granada Digital, la crítica pone el acento en la solidez artística de la compañía tras más de cuatro décadas sobre los escenarios, resaltando su lenguaje propio —basado en el ritmo, la palabra y el movimiento— como “un vehículo perfecto” para transmitir la vigencia del texto de Ionesco
Por su parte, IDEAL Granada subraya el acierto estético y simbólico del montaje, especialmente el uso de los marcos como elemento central de la escenografía, así como la capacidad de Atalaya para “sacar de donde no hay” y convertir el espacio en una metáfora del poder, el encierro y la desaparición.
La crítica coincide también en señalar la precisión coreográfica del espectáculo, el cuidado diseño de iluminación —que acompaña al texto como un elemento dramático más— y la fuerza visual de una puesta en escena que combina teatro, música y composición plástica.
Especial reconocimiento recibe la interpretación de Carmen Gallardo como el rey Berenguer, destacada como un “acierto total” por su tránsito interpretativo del despotismo a la súplica, pasando por el terror y la manipulación, y por su capacidad para llenar el escenario incluso en los momentos de mayor vacío simbólico.

“La representación de El rey se muere se vivió como una ceremonia íntima y estremecedora en la que el derrumbe del rey Berenguer IV se convirtió en una metáfora universal sobre la fragilidad del poder y de la vida. A través de una interpretación magistral, el humor inicial se transforma en angustia y el público acompaña al monarca en su negación y su caída. El final, desnudo y catártico, deja a los espectadores frente a su propia finitud, provocando un silencio profundo y un aplauso cargado de emoción. Una experiencia teatral que, al enfrentarnos con la muerte, nos devuelve la conciencia de estar vivos” dice Mari Ángeles Rodríguez.

Teatro del absurdo y lectura contemporánea
El rey se muere propone, desde una tragicomedia poética y simbólica, una reflexión sobre la muerte, el poder, el paso del tiempo y la incapacidad humana —individual y colectiva— para asumir su propia finitud. Ionesco, figura clave del teatro del absurdo junto a Samuel Beckett, construyó una obra que sigue dialogando con el presente.
Atalaya concibe al rey Berenguer como metáfora de la Humanidad en decadencia y refuerza la dimensión colectiva del drama mediante una puesta en escena física y expresionista. El montaje se completa con un encuentro con el público tras una de las funciones, en el que se abordará la actualidad del texto y su resonancia social.

Fechas, lugar y entradas
Las funciones tendrán lugar los días 22, 23, 24 y 25 de enero, a las 20:00 horas, en la Nave de Fundición de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla. Las entradas, con precios entre 12,60 y 18 euros, están disponibles a través de la web del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla.